8 de marzo de 2022

Dulce de Pomarrosa


Siempre me ha gustado consumir o buscar la forma de elaborar los productos que ofrece
nuestra tierra, la realidad es que en nuestra isla, contamos con una gran variedad de frutas
o productos que no consumimos, que se pierden en los arboles y en nuestros patios, que te 
sorprendería saber.

Uno de esos productos poco valorados son las pomarrosas, tenemos la suerte de contar
con ellas en grandes cantidades a orillas de nuestras carreteras  o en nuestros propios patios.

La pomarrosa viene de Asia y hasta cierto punto podría considerarse por muchos como una 
fruta exotica.  Pero es tan poco valorada o se sabe tan poco de ella que muchos la consideran
una molestia. 
La realidad es que nos pasamos consumiendo y alabando las frutas que no se
producen aquí, a las que en la mayoría  de veces sobre valoramos tanto,  pagamos por
ellas, no por  su sabor y si por la forma en que se ven. 
Cuando tenemos las nuestras, las que si se producen aquí, a las que podríamos estar 
sacando el mayor provecho, por su alta producción y su valor  nutritivo, que no aprovechamos, 
apenas vemos o conocemos.

Cuántos se han preocupado por aprovechar ese árbol de pomarrosas que tienen cerca o en
casa, cuántos han buscado información de su valor nutricional y todo lo que nos puede ofrecer 
mediante recetas elaboradas en casa, de una manera simple, sabrosa y nutritiva.

La pomarrosa además de su belleza natural en color y sabor es alta en vitamina C beneficiando
de esta manera nuestro sistema inmune, ayudando a reforzar nuestras defensas.
Tanto su fruta como las hojas tienen mucho que ofrecer, así  que puedes comenzar a elaborar
recetas con ellas como este dulce, delicioso, suave y aromático, mermeladas, jugos,  Té, entre 
muchas otras. 

La realidad que para mí, la pomarrosa es como transportarme a mi días de niñez, cuando 
nuestros padres nos llevaban de paseo; en las orillas de la  carretera de San Sebastián a 
Mayaguez o  de Las Marías a Maricao  eran abundantes los arboles. 

Nosotros hacíamos paradas en el camino para recoger de ellas, su olor a rosas, su dulce sabor amanzanado, su textura suave crujiente a la vez, su acidez en la boca, todo eso me lleva 
a mi niñez y a todos esos momentos  vividos, en familia.

Ahora cuando veo un árbol me sorprendo, me alegro de ver su belleza, en una tarde de lluvia,
todavía continua regalándonos  su alfombra rosada, dando  a todos un banquete visual, 
sin conformarse  con el  que nos ofrece en la fruta. Sin mezquindad regalándose a todos, a
todos aquellos que no sabemos apreciar su belleza, su fruta y su alto valor.

La naturaleza y sus cosas, se da a la vida a los seres humanos y nosotros tan ciegos para no
notarlo. 


 Ingredientes

6 tazas de agua
20 pomarrosas
1/2  tazas azúcar  granulada
1/2 taza azúcar negra
2 cda. vainilla sin color
3 rajas de canela

Procedimiento

Lavar bien las pomarrosas

Retirar la semilla, cortar en gajos como vez en la foto
Añadir  el agua 
El azúcar granulada

El azúcar morena
La canela y la vainilla 
Hervir a fuego alto
En este punto, bajar a fuego medio 
Hervir hasta espesar y reducir jugos, refrescar a temperatura ambiente, llevar a refrigerador 
consumir frío acompañado de queso o galleta

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